Hoy, me levanto de mi cama pensando que el mundo esta podrido. El mundo oriental se levanta ante nuestras miradas, les hemos estado dominando durante mucho tiempo y merecen la libertad... o mas bien la merecerán cuando sepan usarla.
Ahora mismo, países como Libia, Afganistán, Egipto, Irán, y todos estos, tienen acceso a armas que ni ellos saben lo que pueden llegar a destruir. Ahora mismo, si quisieran declarar la guerra a Occidente, no solo ganarían, sino que además formularían la 3ª Guerra Mundial de la que hablaba Einstein, que acabaría con el mundo conocido.
Ahora bien, analicemos por qué perderíamos. Para empezar, está la idea de la paz, la igualdad, la cooperación internacional, y demás historias muy bonitas, pero con las que Corea del Norte, Irán, o Libia, quizá no se sientan muy identificados. Por tanto, mientras nosotros repartimos florecillas y nos deshacemos de nuestras armas, ellos se arman hasta los dientes y se preparan para la "Guerra Santa", o simplemente para la venganza lógica contra los que les pisotearon, colonizaron, explotaron sus recursos y eliminaron su cultura.
¿Qué debemos hacer entonces? Nuestro deber es claro, si somos las grandes potencias, debemos demostrarlo. Lancémonos a la última gran guerra mientras estemos a tiempo, mientras seamos superiores debemos usar la represión para evitar conflictos, y exigir un poder mundial absoluto y verdadero. Un poder de carácter occidental que respete la parte razonable de las culturas y destruya las no razonables. Un poder que establezca una educación global para instruir cultura, y los ideales de libertad, democracia, armonía y paz. De esta manera, y solo de esta manera, podremos llegar a un gobierno democrático global, que respete las regiones y su gobierno autónomo, pero que a la vez establezca unas normas globales basadas en la razón, la ciencia, y los derechos humanos.
Vivimos en un mundo podrido, pero tenemos la posibilidad de cambiarlo, sólo mediante la represión, mediante la imposición de poder. Sólo mediante las medidas menos agradables para poder llegar al verdadero buen mundo. La libertad de la revolución francesa solo se logró mediante la guerra, el fin del feudalismo ruso solo se logró con una guerra, y lo mismo en Cuba, Japón o Estados Unidos. Gandhi estaba equivocado, sí hay caminos para la paz, pero solo la imposición de la paz, es el camino.