miércoles, 16 de marzo de 2011

Regeneración

Hace mucho tiempo, me hice una pregunta. Una pregunta cuya respuesta desconocia en aquel momento. Una pregunta que me atemorizaba y que llegué a hacerme a causa de una terrible mala racha, digamos... de un momento en el cual el burlesco dios del deseo insaciado logró destruir mi noción de la realidad y hacerme la pregunta... Cuando un ególatra pierde su ego... ¿qué hace?

Mucho ha llovido desde entonces. Lluvias que fueron desoladas por el sol de esperanza que me devolvió a la vida, resurgiendo como el ave fénix resurge de sus propias cenizas, y volviendo a alzar el vuelo, ardiendo con mayor esplendor que nunca, hasta donde alcanza la vista de la gente. He vuelto a ser yo mismo, he vuelto a experimentar la maravillosa sensación de ser yo mismo. He vuelto a volar con mis propias alas, y a hacer que el resto del mundo admire mi perfecto vuelo, y que hasta los menos crédulos me reconozcan como un hombre nuevo, el hombre nuevo que surgió sobre las cenizas del fracaso.

Por eso ya conozco la respuesta. Por esa razón ya no tengo que plantearme nunca más esa pregunta. Porque cuando un ególatra pierde su ego... lo recupera con mayor esplendor.

1 comentario:

  1. Tú siempre haces les coses a lo grande, eh? Ya tardabes en unite a esto :) Soy Iria porcierto Jaja.
    Un besii

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