Para entender un problema, siempre debemos verlo desde todos los puntos posibles. Un buen lidiador de conflictos debe saber entender a ambas partes de la disputa para comprender el problema. Un buen científico debe entender su investigación desde todos los puntos o correrá el riesgo de dejarse un detalle en el tintero que podría costarle su proyecto. Por tanto, si queremos entender la belleza por completo, debemos verla desde todos los puntos posibles.
Es sencillo admirar la belleza con nuestros sentidos. Ver la belleza de un hermoso jardín, escuchar la belleza de una armónica canción u oler la belleza de la hierbabuena. Pero cuando vemos la belleza de un hombre intrigante, escuchamos la belleza de la voz de nuestra madre, u olemos la belleza de una tormenta de verano, la cosa cambia. Es diferente ver la belleza con nuestros sentidos que entenderla interpretando su significado con lo que nosotros sabemos y recordamos, para que nos haga sentir algo tan bello como lo que sentimos al ver la belleza de una mariposa.
Eso intentaban los artistas del Románico al plasmar sus imágenes religiosas. Deseaban que quien lo viese, interpretase con sus categorías, con las ideas que tenía en su cabeza, la belleza de un concepto que para ellos significaba el mayor exponente de la misma: Dios y vida eterna. Cuando un campesino veía al Pantocrátor, la belleza de sentirse protegido y salvado por un Dios que solo le pedía que se postrara se apoderaba de él tanto como se apodera de nosotros al ver a ese hermano que hacía tiempo que no veíamos.
La película “American Beauty” nos explica también esto a su manera. Existen dos maneras de entender la belleza: Primero, Lester Burnham, que solo ve la belleza clásica, la belleza a través de sus sentidos, queda encandilado por el físico de una amiga de su hija hasta descubrir una verdad que le hace, a través únicamente de sus categorías, dejar de verla tan hermosa. A su vez, Ricky entiende la belleza de las cosas más “insignificantes” como una bolsa de plástico al viento. Si sólo existiese un tipo de belleza, ¿Qué hace a Ángela ver atractivo a Lester? ¿Y a Jane ver fascinante a Ricky? Es algo más profundo lo que les hace bellos. No, es imposible pensar en un único tipo de belleza. Es imposible que la rosa, por sí misma, sea tan bella si solo es una flor.
Platón se equivocaba, la belleza no es un concepto universal. Depende de ojo que la vea, del oído que la oiga, de la nariz que la huela y, sobre todo, del cerebro que la interprete.
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