Gracias a mi queridos amigos de la RAE tenemos la oportunidad de discutir hoy sobre uno de mis temas preferidos: El feminismo y la situación actual de la mujer. La polémica ha aparecido esta semana gracias a las declaraciones del académico de la lengua Ignacio del Bosque (me suena que fue del Bosque) realizó al decir que si se respetasen las "normas del lenguaje no sexista" no se podría hablar.
Empezaré diciendo que la RAE se equivoca, se podría hablar con las normas que piden los sectores feministas para el lenguaje. De hecho, se podría hablar casi con cualquier norma, siempre y cuando esa norma entrase en la cotidianidad de sus hablantes. Ahora bien, la RAE se equivoca por bocazas. Este académico dijo una estupidez cuando se pudo haber lavado las manos diciendo que la RAE no tiene que crear normas para cambiar la lengua, sino para actualizar las normas a la evolución de la lengua española. Las lenguas cambian cuando cambia la mentalidad y las palabras se acaban usando cotidianamente, la RAE no tiene que cambiar la lengua, sino actualizar sus normas a la como se hable. Diciendo esto se quita de encima la pregunta, la polémica y además, dice una verdad como un templo. Pensé que los académicos de la lengua eran mejores oradores... Sospechoso...

Ahora bien, también tengo que tocar la otra parte, y es que los sectores feministas también se equivocan. Cierto es que el lenguaje es machista. Cierto es que el lenguaje machista deberíamos corregirlo en algunos aspectos. Pero hay ciertos aspectos de origen machista tan arcaicos que su semántica machista como tal, ha desaparecido y es una soberana gilipollez tratar de cambiarlos. Algo cojonudo (bueno) y un coñazo (malo) es una concepción machista de nuestra lengua que no le importa ni a su puta madre, y si, llamar a alguien hijo de puta es meterse con su madre, con una mujer, que machista todo ¿Verdad? Pues no, realmente, algo tan arraigado no importa tanto como aspectos reales de discriminación de la mujer en la lengua y, sobre todo, fuera de ella. Hay que acabar con el lloriqueo feminista antes de que tengamos que hablar con tanto cuidado (y cuidada, no se me enfaden las mujeres) que cada vez que digamos algo políticamente incorrecto nos salten hordas de feministas pegándonos con el bolso o la fregona (esto ya es una broma, no me matéis).
Pues bien, yo hoy rompo una lanza por el lenguaje políticamente incorrecto. Hablemos como nos dé la gana, y si queremos ser pedantes y patéticamente reivindicativos digamos "persona policía" o refirámonos al plural teniendo que decirlo tanto en masculino como en femenino y hagamos otras estupideces supinas, pero yo, admito el plural neutro en "-os" y hablaré pensando que ningún sexo debe prevalecer sobre otro y por tanto, no voy a admitir todas las rabietas feministas que me echen a la cara.
Y por ser hombre, me tacharán de machista, pero me reiré de la ignorancia de quien lo haga.
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