jueves, 22 de marzo de 2012

Más Doris Lessing y menos Álvaro Pombo

La escritora Doris Lessing, escritora ganadora del prestigioso Premio Nobel, para dejar de manifiesto la dificultad de que la gente te lea si no eres nadie, escribió novelas bajo el pseudónimo de Jane Somers. Lo que consiguió la ganadora del Nobel fue que a la desconocida Jane Somers no le publicasen o le pusiesen tremendas trabas para publicar sus obras. Por lo que un escritor vive del nombre y quienes deciden qué se publica y qué no se publica, son bastante lerdos, aparte de incoherentes y lameculos.

Imaginémonos cuántos grandes escritores se pierde la literatura universal a día de hoy solo por la injusticia de no ser nadie, de nacer sin enchufes o sin suerte. Esto es así: Si no tienes público, actuar es una chorrada, y si no tienes fama, escribes como escribo yo, por amor al arte y por no morderme la lengua no fuera a ser que me envenenase, como suelo decir, el que no escupe a menudo se acaba ahogando con su propia saliva.

La vida es dura, pero es menos dura cuando la escribes, para eso existen los diarios. Aun así, los diarios son una estupidez, dado que los diarios, que se mantienen en secreto, deberían estar hechos para ser leídos, dado que por mucha vergüenza que tengas, no hay nada tan gratificante como saber que hay alguien al otro lado que lee tus gilipolleces. Por tonto que parezca, tú eres a día de hoy lo único que me empuja a escribir aquí, si no, estaría actuando sin público, y eso es una tontería.

Si como Doris Lessing, yo tuviese fama y renombre, probaría como ella que no me equivoco, pero como no lo tengo, pues os diré que escribo por lo que todos los que escribimos escriben: Amor al arte, desquite, afán de impactar y conmover, y ganas de abstraerse del mundo por un tiempo.

Gracias por leer.

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