Ahora que llega la semana santa van a permitirme que les hable de Jesucristo. Absténganse católicos a ultranza dado que lo que voy a explicar me costó el apelativo de "hereje", al último al que se lo planteé. Está claro que no entenderemos nadie nada de no dejar a un lado las creencias irracionales y sobrenaturales, pero no os culpo por no querer entender nada, después de todo, como ya dije en otras ocasiones, les aconsejo continúen creyendo en el ratoncito pérez, al fin y al cabo se es más feliz con fe que con razones.
Jesús de Nazaret es uno de mis filósofos preferidos. No existen fuentes fiables de las que fueron sus palabras, pero si lo que los evangelios dicen es cierto (y, sinceramente, la mayoría de lo que dicen es bastante plausible) Jesús de Nazaret fue un hombre mediático con ganas de cambiar el mundo. No hay duda de que Jesús sabía como era el lugar donde vivía y que nadie jamás entendería el poder de la razón para hacer que no se cometiesen las atrocidades del judaísmo. ¿Cómo se desvía a un religioso de un camino religioso nefasto (o entendido como nefasto por él)? Enviándole por otro camino religioso menos malo. Fue lo que Luthero o Calvin harían "unos añitos" más adelante con el catolicismo: Mentir a la gente para librarles de una mentira peor. El cristianismo, como el protestantismo, son males menores del judaísmo y el catolicismo respectivamente.

Jesús sabía que debía reformar a la sociedad, y sabía que la manera más sencilla era poner esa reforma en boca de Yahvéh. Vamos a llevarlo a la práctica en una hipótesis, por ejemplo, con el islamismo. Un día, en Irán, Arabia Saudí, Omán... se levanta un hombre dispuesto a cambiar la sociedad islámica que, como la sociedad de Jesús, está podrida por dentro. Se hace llamar hijo de dios, en este caso, del dios islámico y proclama en su nombre la paz, la hermandad, el amor... Los ideales de Jesucristo no eran muy diferentes a los de los hippies: "Amaos los unos a los otros como yo os he amado". Si además a esto le unimos que la sociedad judía esperaba un mesías... Nos sale un combinado explosivo, Jesús logra su objetivo, que en su día será, aunque increíblemente mediático, un hecho sin clara relevancia, "solo 12 locos le seguían", dirían en aquellos tiempos. Sin embargo, será, a mi entender, probablemente el hecho de mayor relevancia del mundo antiguo.
Ni Aristóteles, ni Pitágoras, ni Julio César, ni Alejandro Magno. El hombre de mayor importancia para nuestro mundo de todo el mundo antiguo fue, probablemente Jesucristo. Interpretar sus palabras y su existencia se convertirá, desde ese momento y hasta hoy, en la preocupación de medio mundo. Aquí tenéis la mía, condenadme o aplaudidme, pero no os pase desapercibida mi concepción.
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