Entre mis amigos y conocidos, ya he explicado más de una y dos veces mi teoría política de que por qué creo que no existe ningún partido político que represente mi ideología. Debido a la iniciativa de Gaspar Llamazares, es posible que haya recuperado la esperanza y la fe en la política española:Como bien sabrán los que tengan un mínimo de cordura, el PSOE lleva mucho tiempo aplicando medidas que no se asemejan a medidas de izquierda en ningún sentido. El partido ha adquirido una imagen reformista que bien recuerda a la época de la Restauración, tanto en la vagancia de reformas profundas como en el gusto por la comodidad del bipartidismo. Esto ha hecho que los simpatizantes de la izquierda, como yo, nos hayamos alejado de este partido para ampararnos en la Izquierda "Unida", en la que nos encontramos, como mínimo, lejos de la hipocresía.
Ahora bien, debido al conservadurismo del PSOE, Izquierda Unida se ha vuelto más radical, más rebelde, más dura... Y no hay que olvidar que IU incluye una fuerte corriente sindical y una importante presencia del comunismo. Por mucho que me gusten algunos métodos de rebelión social y de lucha del pueblo, no puedo evitar horrorizarme al pensar en la radicalización que podemos sufrir si nos pasamos de la raya y no andamos con pies de plomo. Además, sigo confiando en la palabra y en la democracia, y necesito un partido que me ofrezca la oportunidad de pensar fríamente una teoría y una propuesta antes de llegar a un punto de no retorno. Encontrar un partido con estas ideas, y que además se preocupara por el enorme poder de las nuevas tecnologías de la información para lograr una idea más puramente democrática de la política, era mi utópico objetivo.
Jamás pensé que este objetivo se pudiese cumplir, hasta que hace un mes oí hablar de Izquierda Abierta. Un partido que parece buscar al militante perdido de la izquierda. Una izquierda republicana, que sabe lo que quiere. Una izquierda crítica con los demás y consigo misma. Una izquierda que crea en el poder de la democracia y que sepa que la soberanía reside en el pueblo. Una izquierda con ganas de cambiar las cosas. Una izquierda que me ha devuelto la esperanza, la fe, y la ilusión.