martes, 21 de enero de 2014

Un cuento cualquiera

Toca el suelo, y la arena se le escapa entre los dedos. No se imagina que el mundo pueda ser de otra manera. Es un niño, pero los niños también piensan. No necesita cubo, ni pala ni rastrillo, le basta con la arena. Nunca le gustó ver como algo tan puro como la arena que pisaba y le bailaba, etérea, entre los dedos podía estar encerrado en una cárcel de plástico con un asa. Una forma de arrastrarla a un lugar en el que no quería estar, pues la arena escoge el lugar donde desea estar.

Es el agua el que le acaricia los pies. Está fría, pero no le importa: alguna vez oyó a algún mayor decir que el agua fría era buena, aunque no sabría decir por qué. La caricia le fue correspondida al mar, al fin y al cabo era ella la que le había logrado un bonito castillo de aislamiento de los otros críos, que por alguna razón que no entendía le despreciaban tanto como él a ellos. Al menos él sabía por qué les odiaba.

Entre la arena y el mar se sentía cómodo. La orilla de la playa estaba lejos, un hueco en las altas rocas le habían dejado recostarse en una pequeña isla en la que no tenía que ver, ni oír, ni pensar (aunque esto último siguiese haciéndolo) más de lo necesario. La mar no le traicionaba, ningún otro niño se alejaba tanto de la caliente toalla paternal como para ir a buscarlo más allá de la orilla.

El tiempo pasaba, y notaba como hasta el sol deseaba alejarse de él. Mejor, así no tendría que encajar su desaprobación. Pero ahora era la mar quien se alejaba, y ella nunca lo había traicionado. Su isla crecía a cada paso del sol, y la tarde empezaba a bostezar rayos tristes. La arena se secaba, y el mundo empezaba a hacerse más y más grande. La mar se despedía de las rocas, y su isla volvía a ser una parte más de los senos de la playa. La orilla de todos los demás.

Pasó un tiempo viendo como la mar se alejaba, con un siseo que oía pero que aun no era capaz de escuchar. Una niña se le acercó y se puso a hacer un castillo de arena a sus rodillas. Se sorprendió mirando fijamente al castillo, una creación perfecta, quizá la arena fuese mejor libre, pero que hermosa podía ser en las manos de aquella criatura. Empezó a ver la belleza de no respetar la pureza, de romper el silencio, de colorear las páginas en blanco que te otorga el universo.

La niña le miró y él respondió a su mirada con un gesto de sorpresa. La niña le ofreció su cubo y sin querer darse cuenta ya lo tenía entre sus manos. Ella lo llevó hacia la arena mojada, al lugar al que no deseaba ir y en el que se sentía mejor que nunca. Lo llevó al lugar al que te llevan las mujeres.


«Parece que nunca puedo quedarme a solas en mi propia isla», pensó el niño, «la mar siempre tiene otros planes para mí.».

lunes, 22 de julio de 2013

La muerte de la verdad

El hombre no descansa. El hombre se alza en la cima del mundo. Al hombre se le quedó pequeña la tierra, luego se le quedó pequeño el mar, y luego el cielo. Ha acabado por quedarle pequeño su propio planeta. Ya lo conocemos todo. No sentimos el peligro, somos valientes como niños que trepan a los árboles para sentirse dueños de su propia existencia. Cuestionamos la realidad que sentimos para encontrar la verdad que saboreamos plácidamente en nuestra pequeña torre del conocimiento, rodeados del vacío de la ignorancia.

Lo importante no es todo lo que sabemos, sino todo lo demás.

Creemos que podemos convertirnos en dioses. Podemos predecir el futuro, ganarle la partida al azar y ser dueños de nuestro propio destino. Y sabemos que es así. Pero lo que no sabemos es que podemos no saber algo, y eso es muy peligroso. La oscuridad da miedo. El mal siempre se oculta en la oscuridad y se nutre de la noche. Nos volvemos locos si nos quitan los sentidos porque el solipsismo es algo más que saber que existe una verdad segura, sino que es saber que hay un mundo entero de incertidumbre.

Muere el hombre si no es capaz de saber. Cada cual desea saber cosas distintas pero todo el mundo odia la ignorancia. La noche ya está sobre nosotros, siempre lo ha estado; pero nos conformamos con una linterna que al menos nos deja ver lo que hay justo delante de nosotros, creyéndonos genios si logramos alumbrar más allá de nuestros pies.

Rodeado por la noche, el hombre se cree sabio por haber encontrado la luna.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Luna de escayola

La vida no es un poema. La vida es una sátira, una broma de mal gusto.

Vivo en un mundo sin estética edulcorada, en el que los cisnes son palomas grises con collares de morado enfermizo. En mi mundo no hay castillos ni princesas tristes, hay apartamentos con princesas que fuman Ducados, y no me pregunto que tendrán, si están tristes tendrán la regla. No tengo lagos cristalinos, sino piscinas públicas infectadas con orina.

La vida no es un poema de Rubén Darío. La vida es una cruel broma de dios.

domingo, 19 de mayo de 2013

Caosología

NuEsTra vIdA eS Un
cOnjUnTo dE      reGlas aBsuRDas qUe          pAreCen sERvIr pAra eStrUcTurAr unA reAliDAd qUe De pOr Sí NoS rEsUlta     cOnFusa

cOmPlicAda y Se eScaPa
 a nUeStro enteNdiMieNto                SIn emBArGo deBeMoS entenDer quE eL mUnDo sE tiEne Que esCApar a nUEstro        enTendImIento PorqUe El mUNdo                 eS aSí inFiNito DifUso cOmo huMo quE sE escApa


                                                   eNTre lOs DeDos olvIdeMoNos dE nuEStras regLas y DisfrUtemoS dE toDo Lo qUe noS deSluMbra inCluso
                          AunQue neceSItemos orDen                             paRa Lo prACtiCo nO rijAMos nueStra vIdA entERa cOn         Un orDen HuManO y deJeMos que eL muNdo               noS mUesTre su

          InfInIto y bElLo      CAOS

Don Sánchez de España.

No sé si el mundo funciona como dice Marx o si funciona como dice Nietzsche. Sin embargo, a lo largo de mi corta vida me he dado cuenta de que funciona tal y como dijo Cervantes, aunque al revés. Me explicaré, la historia que debe contarse al mundo es ahora la del caballero Don Pánzez y su humilde escudero el señor Alonso Quijano.

Si entendemos que Sancho Panza y Alonso Quijano representan a su vez la realidad y la fantasía, podría verse como una broma pesada que sea la fantasía la que domina a la realidad. De hecho, el mundo que he observado me da una serie de conclusiones empíricas que no coinciden demasiado con el libro de Cervantes, que quizá mereciese un ajuste a día de hoy, y es que hoy es la realidad la que oprime a la fantasía, y es Panza el amo de Quijano.

Empiezo a preguntarme, sin embargo, si es que todos los quijotes acaban hundidos bajo el látigo de un sancho; o si resulta que las personas que nacen hundidas sufren una quijotización que se corresponde a una sanchificación de quienes los dominan. Sin embargo, tengo bastante claro que el idealista vive entre fango mientras el realista lo mira desde arriba. 

De todas formas, he de decir algo a todos esos sanchos que me miran desde arriba, y es que mientras ellos viven acomodados en su maravillosa realidad, jamás serán capaces de vivir ni soñar con ninguna otra realidad. Así, mientras su cuerpo sigue riendo, es ahora su alma la que llora.

sábado, 18 de mayo de 2013

Cartas a un Poema

Y aquí sigo, siendo el mismo que fui, y aunque esto sea mentira, el hecho de que sea mentira lo hace ser verdad. Sigo siendo el hombre fuerte que es capaz de soportar cualquier dolor excepto el que se provoca él mismo, porque nada le puede herir salvo su propia alma de padre borracho. Sigo siendo el malo de la película por intentar ser el héroe de los consejos que hieren tanto como ayudan. Y aunque sigo siendo lo que era, lo soy en circunstancias diferentes.

Mi contexto a cambiado, ni tú estás aquí (y sigo sin querer que estés, aunque cada vez menos) ni ninguno de los demás. Sólo unos pocos se quedan al lado del árbol negro con espinas, pero son esos los que son capaces de recoger los pocos frutos que a veces puede dar. Y sigo acordándome demasiado de que la corteza dañina la creaste tú, o yo, no no sé. Quizá yo la generé por culpa tuya. Puede que al final yo sólo sea un autómata que siguió su camino al azar siguiendo el patrón que le marcabas.

Nada importa ya, porque he vuelto a cambiar para seguir siendo el mismo. El cambio constante es lo más homogéneo de mi vida. Las mentiras, los cambios, las estupideces, la sinceridad (valga la redundancia) y mis más profundos sentimientos, son lo único que no ha cambiado desde aquellos tiempos en que no era más que un débil ser que sólo pensaba en... bueno, en lo que sigue pensando ahora.

Me pregunto si realmente sigo aquí, siendo el mismo que fui o si todo lo que soy y fui, es otra de mis mentiras...

domingo, 12 de mayo de 2013

Ahogados en un caparazón

Los lazos de las repercusiones atan nuestra libertad, retuercen nuestra vida y nos impiden hacer lo que deseamos a través de una conciencia de yugo dorado. La peor de las represiones es la propia de quien se deja ahogar por uno mismo.

Por eso yo predico la muerte del cuerpo para dotar de vida al alma. Rascar la superficie para reforzar el interior. Destruir lo efímero para conservar lo esencial. Porque es mejor morir por haber vivido demasiado que morir sin haber vivido en absoluto.

sábado, 6 de abril de 2013

Elogio de la cobardía

El cinismo de la dignidad llama de nuevo a la puerta del presunto cobarde. Con la fuerza de una sociedad basada en la valentía del suicidio de la razón, se impone la idea de que la dignidad es no dejarse nunca doblegar, y vivir esclavizado por tu propia valentía. Lo que se supone que es tu valentía. Porque no hay nada más valiente que morir por una idea, por un valor, por amor, o por dignidad.

Si esta es la valentía que adoramos, no hay duda de que yo alabo al cobarde. El cobarde que no se rebela contra su superior para poder seguir cobrando la nómina que alimenta a su familia. El cobarde que no hace exaltación de su "dignidad" de ser humano que no puede ser domado. El cobarde sabe que no hay mayor dignidad que lograr su bien y el de los suyos, y no importa a lo que haya que renunciar.

Por eso no apoyo al que se llena la boca diciendo ser fiel a sus ideales. Mis ideales son el beneficio y el objetivo, y lo demás son eslóganes, arengas y mentiras de caramelo. Por eso no apoyo al héroe que no se doblega a las reglas del juego, sino al que juega al juego ganando a la banca. Por eso los héroes no supieron darse cuenta de que se puede vivir de pie, y muchos acabaron muriendo de rodillas.

viernes, 8 de marzo de 2013

La literatura funcional

No entenderemos la literatura hasta que no la separemos entre forma y función. Mientras los grandes teóricos de la literatura se han dedicado a investigar la forma de cada estilo, de cada época y hasta de cada autor; pocos se han aventurado y han salido con éxito del campo de la función. Mientras las formas dependen del contexto histórico, social y cultural; las funciones permanecen, y tienen mucho que ver con las funciones lingüísticas principales.

Muchos han elaborado teorías sobre géneros, subgéneros, supergéneros, tipos, subtipos... Y al final se han liado ellos mismos. Es tan sencillo como dividir la literatura en 3 funciones: Expresiva, conativa y representativa (en términos de Jakobson) y habremos distinguido todos los géneros funcionales.
Por tanto, entenderemos que la literatura puede tener la función de expresar los sentimientos del autor, narrar hechos reales o ficticios, o bien buscar la reacción del lector ante una idea. Es decir, distinguiremos entre poética, narrativa y ensayística.

Esto no da lugar a dudas: El teatro sólo es un texto cualquiera dialogado, con ciertas características formales, pero cuya función no excluye ninguna de las otras tres y sí incluye una de ellas, la que sea precisa. Gracias a esto podemos incluir muchos más textos dentro de la literatura, tales como proclamas, artículos, e incluso narraciones históricas. Además, clasifica sin problema subgéneros formales tan esquivos como la oratoria, la prosa poética, la historiografía o la filosofía en verso.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Los electrones de Zola

"¿Cómo forman los átomos de carbono un anillo de benceno? Por proximidad y electrones de valencia." Ésta es la explicación metafórica que Leonard Hofstader da a Penny para decirle cómo Howard y Raj llegaron a ser amigos del pintoresco Sheldon Cooper, en la serie estadounidense The big bang theory.

Por risible que pueda parecer esta explicación, es realmente plausible y probablemente muy acertada. Las relaciones sociales no son elegidas por el sujeto; sino que el hecho de pasar tiempo con una persona de manera que sea próxima, unido al hecho de que los sujetos comparten algo, los hace crear una amistad. Amistad que, como el benceno, es dulce y potencialmente peligroso. Preciosa metáfora la del doctor Hoffstader, ¿Verdad?

Durante el último tercio del siglo XIX, Emile Zola desarrolló una teoría literaria conocida como Naturalismo basada en una filosofía determinista. Esta teoría decía que el ser humano no decide como quiere ser, sino que está determinado por su fisiología y por su ambiente. Por el contexto y por la genética. Por proximidad y electrones de valencia. 

No sé si los guionistas de The big bang theory eran conscientes de lo muy acertados que estuvieron en esa analogía, pero es posible que a partir de esta teoría determinista, la cual me parece extremadamente interesante, se pueda explicar toda la naturaleza humana, de la misma manera que se explica la naturaleza del benceno: por proximidad y electrones de valencia.

martes, 29 de enero de 2013

Alá y la lengua española

Nadie puede negar que la importancia de la cultura árabe en España es vital para entender nuestro país, ya sea en cultura, en arte o en religión (precisamente porque nuestro catolicismo a ultranza viene en gran medida determinado por una oposición cultural al islamismo). El pueblo árabe estuvo en nuestra península desde el año 711 hasta 1492, y esos son muchos años como para no dejar huella. Daré datos más concretos: desde que España es territorio como tal (entiendiéndolo como territorio políticamente unificado desde la Hispania romana) podemos decir que el pueblo árabe estuvo al rededor del 35% de nuestra historia con nosotros... Vamos, la hostia de tiempo.

Esto no podía dejar de repercutir en nuestra lengua, y efectivamente el español tiene muchísimo léxico proveniente del árabe, una de las lenguas de las que más bebe el español después del latín, obviamente. Esto nos deja palabras como "almohada", "alféizar", "aceituna" o nombres propios como "Guadalquivir" y muchos topónimos.

Sin embargo, mis favoritas son las que incluyen la palabra "Dios", que como todos sabemos, en árabe es algo así como "Al-lah", que llega a nosotros como "alá". Una de estas palabras sería ojalá, que vendría a significar algo así como "quiera Dios". Sin embargo mi favorita entre todas las favoritas, es la interjección "Olé", por todos conocida. Me encanta porque a la vez que representa algo tan hermosamente despiadado y despreciable como es la tauromaquia (lo que encanta en La Gaceta) es de origen árabe significando etimológicamente un grito para alabar a Alá (lo que disgusta en La Gaceta).

La sociedad y la lengua española están llenas de estos detalles casi anecdóticos que son al final la sal de nuestro idioma, y quien no crea que esto es verdad que se vaya al cuerno.

miércoles, 23 de enero de 2013

Neovanguardismo no hipster

La época vanguardista fue una de las épocas más convulsas de la historia de la cultura occidental. El mundo se tambaleó con la Gran Guerra, y la cultura se convirtió en la cultura de la destrucción, de la desconfianza en el ser humano, la cultura del caos. Es una modernidad más allá de la modernidad, una originalidad pura, llena de corrientes diferentes que expresan maneras diferentes de ver la realidad. Un lujo.

Este tipo de rebeliones de la originalidad ocurren en este tipo de periodos convulsos, y surgen como flores de cultura entre las espinas de la realidad social. Por tanto, era de esperar que en una realidad convulsa como la que hoy vivimos, apareciese una cultura fuerte de originalidad y cambio. Pero si la hubo, nació corrompida, como se corrompió esa vanguardia que criticaba César Vallejo. La vanguardia de los años 20 murió, pero la vanguardia de los años 10 del siglo XXI, nació muerta.

Explicaré esto: La nueva modernidad fue acuñada con el adjetivo hipster por los propios modernos gafapasta, que usan el término mainstream para designar lo contrario a sus convicciones de oposición a todo y a todos. Esta modernidad hipster se basa en lo que yo llamo "la originalidad al unísono", es decir, romper con todo (como haría un vanguardista) pero todos de la misma manera (como haría un vanguardista tardío). Por eso yo debo oponerme a esta corriente cultural gafapasta, y romper una lanza a favor de los aunténticos neovanguardistas que innovan día a día sin dejarse llevar por lo que parece original por fuera, pero está podrido por dentro, porque eso es TAN mainstream...

domingo, 13 de enero de 2013

Reductio ad comunistum

En 1951, Leo Strauss, profesor de la Universidad de Chicago, presentó en la revista Measure: a critical journal un artículo en el que plantea que cuando una discusión se alargaba demasiado, se tendía a usar el argumento del apoyo al nazismo como herramienta para concluir la discusión rápidamente. Nadie podía rebatir ese argumento, ya que podría interpretarse como un apoyo al fascismo hitleriano, algo que en los Estados Unidos de 1951, no estaba precisamente bien visto.

Leo Strauss llamó a este tipo de falacia reductio ad Hitlerum en referencia a la reducción al absurdo o reductio ad absurdum, también llamada prueba por contradicción, un método de demostración lógico. Este tipo de falacia de asociación ya no es muy popular en nuestras civilizaciones occidentales, después de que la Guerra Fría le tomase la delantera al recuerdo de la Segunda Guerra Mundial.

No hay duda de que la URSS se equivocó en muchas, en demasiadas cosas, pero es un salto inductivo demasiado grande culpar al sistema comunista de todos los males sólo porque Stalin y Mao hayan sido lo que fueron. Esto cambia la manera de usar argumentos estúpidos, y ahora las ideas políticas se demuestran como correctas por oposición a lo que, si no fuese así, sería comunismo; y el comunismo es malo. Esto nos lleva a una nueva y moderna falacia: el reductio ad comunistum.

"El capitalismo ya no funciona, el sistema económico tal y como lo estamos concibiendo está creando unas injusticias demasiado grandes", sin embargo, esto puede ser totalmente falso, por muchos ejemplos y argumentos que demos porque: "Si no somos capitalistas, caeríamos en el comunismo". ¿Y quién se atreve a apoyar un sistema que hizo un holocausto tan severo como el holocausto nazi? Esto se va más allá, y nadie quiere ni oír hablar de nacionalizar porque nos acercaría al comunismo, y se critica a partidos enteros porque su forma de pensar se asemeja a la comunista. Con este último ejemplo se me viene también a la mente una falacia parecida y muy usada, pero únicamente en España, que podríamos llamar reductio ad etarrum, pero eso ya es otra historia.

El comunismo no es el problema, igual que la democracia no es el problema, igual que ni siquiera una dictadura es el auténtico problema. El problema son las personas que lo llevan a cabo. Sin embargo, este tipo de memeces existen en nuestro mundo y no hay otra que morderse los nudillos, porque lo máximo que se puede hacer es lo que yo ya he hecho. El odio de las sociedades occidentales (procedente de los Estados Unidos) puede llegar a ser secular. Con razón McBain luchaba en aquélla película contra los "comunistas nazis". ¡Menuda alianza para provocar el rechazo de la sociedad americana!


domingo, 30 de diciembre de 2012

2012 poemas de desamor y una pasión desenfrenada

Año nuevo, vida nueva. El mayor de los clichés de cada 31 de diciembre. Nadie cambia su vida un 31 de diciembre. Así que tengo claro que en 2013 seguiré siendo un imbécil y sumaré mi decimonoveno año implantando el caos en mi vida y en la de los que me rodean.

2012 fue el año de la vuelta a los infiernos. Hacía tiempo que no era tan feliz como lo fui entre 2010 y 2011, y todos sabemos que una racha así no puede durar para siempre. Obviamente no pude caerme tanto en el pozo de la desesperanza como me caí allá por 2009, pero aun así, algo cambió durante este 2012, y no fue algo material.

Si de alguna manera debiera expresar mi estado espiritual durante este año, diría que soy un pájaro encerrado en la más bella de las cárceles. Una jaula de oro con diamantes incrustados en la base, todo lo que un pájaro pueda desear: Comida, agua, y un dueño que le cuide y le mime. Pero sin libertad. La más cómoda de las prisiones.

El fin del último mes es una época simbólica para echar la vista atrás, pero más atrás incluso de un año vista. Todo lo atrás que se pueda para no volver a cometer esos errores de cobardía que seguiré cometiendo. Porque sigo arrepintiéndome más de las cosas que no he hecho, que de las que he hecho. Entiendo que lo que ya he hecho, quedará en el pasado, pero lo que no he hecho nunca jamás ha existido; y eso si que es realmente doloroso.

Por eso mi historia es triste, borrosa, y llena de anestesiantes que destrozarán mi vida. Pero no es más que las historia de un 2012 que augura un 2013 de crisis moral, puede que de algo más, puede que de una tormenta, pero espero estar de nuevo aquí, el año venidero, contándote como el 2014 será el año de las aguas en calma, en las que se reflejen las estrellas, en noche de Luna Nueva.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Discurso republicano de navidad



Serenos y alegres, valientes y osados, cantemos soldados el himno a la lid. De nuestros acentos el orbe se admire y en nosotros miren los hijos del Cid.

Españoles, en estas fechas tan señaladas, nos complace desearos un feliz solsticio y próspero año que viene. Disculpen, españolas y españoles, los símbolos de la IIª República Española, como el Himno de Riego o la bandera tricolor. Por supuesto, se debe tener claro que aunque funcionen como símbolos del republicanismo, no son una añoranza de 1931, sino un símbolo de lo que fervientemente deseamos para este año 2013. 

Este año que se termina, nos ha dejado los mayores escándalos monárquicos en años. Debemos recordar, que este año hemos visto a Juan Carlos de Borbón cayéndose de su propio estatus. Desde permitir que Urdangarín se riese de nosotros, hasta hacerlo él mismo en Botswana. Este año, hasta los más conservadores pensaron que este hombre ya no estaba para seguir siendo la cabeza pensante de la monarquía española. 

Aun así, debemos tener presente que por desgracia, el estado español sigue promoviendo la caridad, aunque sea la caridad excesiva y sólo con una familia en España (que no se diga luego que el estado español no ayuda a las familias que no tienen trabajo). Afortunadamente, tenemos un mañana en el calendario, y nos queda la esperanza de que 2013 sea un año recordado en la historia como el inicio de la Tercera. 

Este año, también estuvo marcado por el primer año de legislatura de nuestro presidente electo semidemocráticamente: Mariano Rajoy. Un año que nos dio para ver, o mejor dicho, que les dio para ver a los que no lo previmos, que esto de sacarnos de la crisis no era tan bonito como se planteaba, y que los recortes podían hacer que no sólo fuésemos un estado retardado en economía, sino también en sociedad. Y aprovecho para recordar que efectivamente, los recortes son necesarios, la diferencia está en dónde se recorta, eso es mayoritariamente lo que se está votando.

No se me puede quedar tampoco sin comentar el revuelo ocasionado por la situación nacional en Cataluña. Para no focalizar el problema en Cataluña, diré que debo comentar el problema de la pluralidad cultural y lingüística, que no se debe confundir con nacionalidad. España no es una sola, los esfuerzos de Francisco Franco fueron inútiles porque es imposible decir que un donostiarra y un onubense son miembros de la misma identidad cultural. España es aquello que nos une como nación, es lo que queda cuando terminamos de aflorar nuestra cultura regional. Por eso España no existe si no es como suma de todas sus partes, por eso yo tengo un algo de andaluz, un algo de gallego y siete de asturiano. Porque nuestras similitudes están ahí, y por eso yo ya no puedo entender España sin Galicia, Extremadura o Valencia. Y tampoco entendería una república española que no las reconociese como partes de ella.

Españoles, sólo me queda volver a felicitaros estas fiestas de Saturnalia, en las que con suerte nos reunimos con nuestros seres queridos, y si no hay suerte, quizá con seres que no lo sean, por pura obligación social. Sólo les deseo que disfruten lo más posible de estas fechas de final de año, y por tanto de ciclo simbólico, y que vivan su 2013 bajo los preceptos de la libertad, la igualdad y la solidaridad. Felices fiestas.


sábado, 22 de diciembre de 2012

Yo acuso

Orden, adecuación, coherencia y cohesión. Sin duda, estas son las cuatro características de las que debe huir cualquier texto escrito. Nos hemos pasado la vida entera tratando que nuestros textos sean comprensibles para nuestros lectores, pero eso no es la auténtica comunicación lingüística. Falta algo más. Algo más... más. El lector también debe dar a un texto su interpretación, y me niego a dárselo todo triturado y bien bonito.

Uno de los mejores huyendo de estos fantasmas de la buena escritura, es el español Fernando Arrabal. Lo más importante y que quiero destacar de este absoluto genio del teatro del absurdo, es que está vivo. Según la información de la que dispongo, hoy 22 de Diciembre de 2012, a las 16:20 Fernando Arrabal sigue vivo, y en Francia. De la misma manera, hoy 22 de Diciembre de 2012, a las 16:20 Álvaro Pombo es diputado del congreso y miembro de la Real Academia Española de la lengua.

¿Qué hemos hecho mal? (Bueno, en realidad sería mejor preguntarnos qué carajo pudimos hacer bien para no estar sumidos en la más absoluta de las miseria) ¿Qué hemos hecho mal para que los mejores se nos vayan y los peores nos gobiernen? Quiero saber por qué el teatro del absurdo no está bien reconocido en las facultades de filología. Estoy harto de estudiar a autores mediocres y de saltarme la magnífica contribución de Arrabal a la literatura española y mundial. Seguimos en los años 20 y seguimos criticando a los que intentan innovar de verdad. Lo siento, Macedonio, Arrabal... Seréis genios nunca reconocidos. Enhorabuena a Reverte, Pombo... Os tendrán en un altar mientras seguís haciendo libros mediocres que probablemente ni escribáis vosotros.

Yo os acuso, hipócritas de las letras, retrógrados humanistas y literatos canallas. Os acuso de ser los causantes de que España haya caído como generadora de cultura. Que no os mientan, hay buenos escritores en España, pero no publican en slamandra ni en anagrama. Los buenos escritores tampoco hay que ir a buscarlos al sarcófago, como a Caballero Bonald. Los buenos autores están ahí: En blogs, en e-books, escribiendo columnas y artículos en cualquier revista de mala muerte o publicando sus obras bajo sellos de poca importancia. La cultura esta ahí, sólo hay que ir a buscarla. Gracias, Wert.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Goya, Sheldon, y Aristóteles. Felicidad-es.

En sus grabados, Goya aseguraba que "el sueño de la razón, produce monstruos". Esta afirmación ha tenido interpretaciones de lo más diversas: Desde decir que la ausencia de razón produce la creación de lo fantástico; hasta decir que dormirse en la propia razón, quedándote a solas con ella, te causa digamos "locuras". Me gusta pensar que Goya se refería a lo primero, y que según su grabado, la ausencia de razón produce la creación fantástica sea para lo bueno o para lo malo. Al usar la palabra "monstruos", y grabar todo tipo de bestias terroríficas, creo que Goya se refería más bien a lo malo.

Bien, pues si el sueño de la razón produce monstruos, la vigilia de la razón acaba con todos ellos. El mundo está plagado de monstruos, el primero y más importante, el ser humano. La vigilia de la razón, acaba con todo lo que el hombre crea en el sueño de la misma, hasta destruirse a sí mismo. Una vida sin monstruos no merece ser vivida. Ni más, ni menos.

El ejemplo de vigilia de la razón me lo ha regalado la serie The big bang theory. Uno de los personajes principales de esta comedia, el doctor Sheldon L. Cooper, está empeñado en vivir su vida sin monstruos, hasta el punto de evitar todo sentimiento para mantenerse en vigilia con su razón. Es genial conocer el mundo que te rodea y vivir mediante unas normas lógicas que te permitan hacer un uso práctico de la propia vida, pero: ¿Acaso es eso vida? ¿Es humanidad guiarse únicamente por una utilidad práctica? ¿Sería feliz Sheldon Cooper si realmente existiese? Y por tanto: ¿Son felices todos los "sheldons coopers" que de hecho existen en nuestra realidad social? Mi respuesta es que no lo son, pero como no lo saben, lo son. Por tanto lo podrán ser siempre que sigan sin saberlo. 

Para explicar esta última afirmación que realizo, la cual es realmente arriesgada, pondré un ejemplo de otra serie de origen estadounidense llamada How I met your mother, en español traducida como Cómo conocí a vuestra madre. Sólo citaré un corto diálogo en el que Barney Stinson y Lily Aldrin hacen un rápido debate sobre la felicidad:

– Lily, ¿No vas a dejarnos ser felices?
– No sois felices. Creéis que sois felices sólo porque os sentís felices...
– ¿Y eso no es ser felices?
– ¡Pues claro que no!

Lily plantea un nivel de felicidad que Barney no comprende porque se siente feliz con su propia felicidad, la cual para Lily, es imperfecta. Teoría parecida a la de la Felicidad aristotélica, en relación con el bien. Aunque alguien se sienta "feliz" y realizado con el bien, esa no es la auténtica Felicidad. Yo elaboro una teoría más, de hecho podría decir que una teoría totalmente contraria a esta teoría del pobre pensador heleno, que como todas inventa una Felicidad superior para el ser humano, en mi caso, la libertad.

Nadie puede determinar, al menos por el momento, las dimensiones de la felicidad de manera científica. Por lo tanto, Aristóteles, Lily y yo estamos igual de errados e igual de acertados. Todos exponemos nuestras teorías y nuestras opiniones, y yo creo que la naturaleza del hombre se basa en la búsqueda de la libertad. Lo cual no está reñido con la búsqueda del conocimiento, no nos confundamos. El conocimiento nos hace libres de engaños, pero ciertos conocimientos pueden hacernos esclavos de los mismos. Por tanto hay conocimiento que es útil para el objetivo último del ser humano, y hay conocimiento que no lo es. 

Esta ha sido una exposición bruta, rápida, y poco madurada de lo que en un futuro espero que sea una teoría elaborada que pueda unir con todas mis demás ideas de bombero vasco retirado (con todos mis respetos a los bomberos y a los retirados) sobre la ética y la felicidad. Para así poder decir con plena seguridad que vivo según mis propia ética, y no la que otros me imponen.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ni más, ni menos

"Los que hoy nos hacen comer tierra, quizá mañana muerdan el polvo"

martes, 13 de noviembre de 2012

Beat the clock

La culpa de todo la tienen los relojes, estoy completamente seguro. Esos malditos mamarrachos se creen mejores que yo. Dicen ser objetivos y son los primeros que me la juegan. Si estoy escuchando a un gran intelectual y gran pesado, puede que el reloj me haga creer que el tiempo no transcurre, y si estoy en una conversación con amigos, todo lo contrario. Además, si no fuese por los relojes, no habría horarios, no habría presiones. Los ingleses se quedarían sin argumentos contra aquellos a los que no nos interesa seguir las reglas del tiempo. ¡Menudo caos provocan los relojes!

El tiempo no existe. Pasa a su antojo y nosotros nos hemos pasado la existencia intentando poner orden a tan ordenadísimo caos. Por tanto somos nosotros los que estamos creando el caos como tal. Nos hemos pasado la existencia encauzando ríos, ordenando la naturaleza, poniendo reglas al espacio, al tiempo y hasta a la energía. Incluso nos hemos atrevido a reglar en nuestro absurdo empecinamiento la forma más pura de arte: La música. Incluso yo mismo escribo según las normas impuestas por el ser humano. ¡Menuda afrenta! Si los dioses se volviesen a enterar de la hybris de los hombres... Devolviendo el caos a un mundo lleno de orden.

El problema del orden en el mundo es que quien puebla el mundo y usa la "razón", no entiende el orden del mismo. El mundo te tiene que traspasar, tiene que ser demasiado para tu entendimiento, tiene que ser como el humo, como el agua de mar en la cesta de mimbre y como la arena en la mano izquierda. Se te escapa entre los dedos. Por eso, prepotentes del mundo, héroes de la soberbia, no podréis medir el tiempo, porque es la forma más perfecta de orden caótico. Porque el caos os sobrepasa, y como no podéis convivir con el pretendéis cambiarlo. Infelices, el día que expliquéis el tiempo, lograréis también explicar su final, de la única forma que se explican las cosas, percibiéndolas.

domingo, 14 de octubre de 2012

001 - Reglas del aliado de la luna

Los hombres astutos son aquellos que saben esperar el momento oportuno, con paciencia y sin precipitarse en sus acciones. Sin embargo, estos hombres pueden llegar a ser unos necios si dejan pasar una oportunidad sólo por la promesa de otra mejor.

Un hombre astuto por ejemplo, no aceptaría 10 libras de alguien a quien sabe que puede sacarle 20, pero jamás dejaría pasar la oportunidad de conseguir 10 libras seguras si cree que es posible que las 20 libras puedan estar lejos de su alcance. De esta manera podemos asegurar que la calma y la paciencia es amiga de los astutos, pero siempre con una cierta certeza de que la oportunidad por la que se espera tiene serias posibilidades de aparecer.

El oportunismo es algo más que una herramienta, llega a ser un arte. Y como amante del arte que soy, no puedo desperdiciar la oportunidad de aprovechar oportunidades. La pregunta es: ¿Puedes desperdiciarla tú?