España es un pozo sin fondo en el que todos nos vamos a hundir. Estamos en una dirección equivocada que, si seguimos, solo lograremos hundirnos en nuestra propia basura. Estamos destrozados, tocados, preparados para el fin. El fin amigo mío... Esto es el final de España, probablemente nos conquistará Francia, o seremos un "protectorado" más de la Unión Europea... A no ser que hagamos un cambio.
Dramatismos aparte, bien es cierto que España esta cayendo, y vamos realmente mal. Aun así, eso no es motivo, para empezar, para dramatizar. Por supuesto, la administración española da pena y dolor. Esa es la preciosa razón (no la vieron más gorda en su vida) por la que la derecha española pide un "cambio". Y yo me pregunto ¿Un cambio a dónde? ¿A la derecha? El PSOE de socialista tiene el nombre, y de obrero la inicial y da gracias. ¿Un cambio de política? La política no cambia cuando hablamos de gente que debe pensar en nosotros, piensa en sí misma. No dramaticemos, pero sí que necesitamos un cambio. Un cambio de este dualismo político que no deja entrar a la verdadera política en el juego. Se ríen de nosotros. Colocan a dos payasos, uno de cada color, y hacen que los de un lado quieran uno, y los de otro apoyen a su rival.
Deberíamos estar hartos de juegos. La izquierda debería dejar claro a los payasos socialistas que existe una alternativa real que piensa en España y no en ciertos españoles. Dejemos claro al PSOE que la ha cagado. Deberíamos rebelarnos contra ellos. Pero no hay huevos. A la izquierda española le faltan huevos, disculpando la expresión. Y por eso tenemos dualismo político. Por eso tenemos payasos. Por eso vamos a hundirnos.
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